¡Estuve en Nueva York! ¡Es como un sueño hecho realidad, es tan bonito, tan interesante, tan grande! No hay palabras para describirlo. ¡Subimos a lo alto del Empire State, y es gigantesco! ¡Vieras hacia donde vieras, veías edificios y casas, incluso más allá del horizonte!
Y también fuimos en un barco en el Río Hudson, y vimos la Estatua de la Libertad. ¡Es impresionante! Parece más pequeña de lo que es en realidad.
Los taxis amarillos de Nueva York son muy divertidos. En la carretera, un montón de coches eran taxis, ¡hay una gran cantidad de ellos!
Y finalmente cenamos en Times Square. Es impresionante, con todas las luces, los carteles, los colores... es genial. La verdad, abruma un poco. Mirases donde mirases, eran todo colores brillantes parpadeando, un montón de tiendas y restaurantes.
Dentro de un rato haré otra entrada hablando acerca de mis primeros días con mi host family, en Shepherdsville, Kentucky. ¡Os veo en los comentarios!
Me ha gustado mucho tu reseña. Por un momento me he sentido un turista en Nueva York.
ResponderEliminarUn abrazo,
Adán
Gracias, Adán. Esa era la intención!
EliminarUn abrazo, Laura
Hola guapa. Ya te decía yo que te iba a encantar Nueva York. ¿A qué te apetece volver?. Un beso.
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